Dolores Huerta, líder sindical y activista de derechos civiles, muere a los 96 años
Fundadora de United Farm Workers y creadora del lema “Sí, se puede” fallece en California
Dolores Huerta, reconocida organizadora laboral y defensora de los derechos civiles, cofundadora de la organización que se convirtió en el sindicato United Farm Workers (UFW), murió el miércoles en su casa en Bakersfield, California, a los 96 años. Huerta fue una figura clave en la negociación de contratos históricos para trabajadores agrícolas y la impulsora del emblemático lema “Sí, se puede”. Su familia pidió privacidad mientras preparan homenajes para celebrar su legado.
Trayectoria y legado de Dolores Huerta
Huerta se destacó nacionalmente al organizar a una fuerza laboral en su mayoría latina y filipina que carecía de poder político y estaba excluida de muchas protecciones laborales federales. Como negociadora, organizadora de huelgas y activista, consiguió contratos que mejoraron salarios, seguridad laboral, acceso a salud, planes de retiro, descansos, agua potable, baños en los campos y protección contra pesticidas para los campesinos.
Su activismo trascendió el sindicalismo, abarcando derechos de voto, participación política de las mujeres, derechos de inmigrantes, igualdad racial, justicia ambiental y derechos LGBTQ+, convirtiéndose en una de las activistas latinas más influyentes del país.
Una voz decisiva en el movimiento de trabajadores agrícolas
Aunque César Chávez fue la figura más reconocida del movimiento, Huerta lideró muchas de las negociaciones y batallas legislativas más importantes. Fue pieza clave en la aprobación de la Ley de Relaciones Laborales Agrícolas de California en 1975, primera en Estados Unidos que garantizaba el derecho de los trabajadores del campo a organizarse y negociar colectivamente.
Según la Dolores Huerta Foundation, sus victorias legislativas incluyeron la extensión de ayudas a familias con hijos dependientes y seguros por discapacidad para los trabajadores agrícolas, así como la autorización de exámenes de licencia de conducir en español.
De maestra a líder sindical
Nacida el 10 de abril de 1930 en Dawson, Nuevo México, Huerta se trasladó a California tras el divorcio de sus padres. Su padre fue minero y activista sindical, y su madre, una mujer independiente, la inspiró con su trabajo comunitario.
Inicialmente maestra, Huerta decidió que podía ayudar mejor a los niños organizando a sus padres. Se unió a la Stockton Community Service Organization, donde promovió el registro de votantes y luchó contra la discriminación.
En 1962, junto con Larry Itliong y César Chávez, fundó la National Farm Workers Association, que luego se consolidó como United Farm Workers. Huerta fue fundamental para sostener la huelga de uva de Delano y el boicot nacional, movilizando a trabajadores, consumidores y grupos religiosos.
“Sí, se puede”: un lema que inspiró a toda una generación
El lema que acuñó, “Sí, se puede”, simboliza su convicción de que los grupos sin poder pueden construirlo mediante la acción colectiva. La frase se convirtió en un grito de lucha para movimientos laborales, migratorios y de derechos civiles, adoptada incluso por Barack Obama en su campaña presidencial de 2008.
Activismo y defensa más allá del sindicalismo
Huerta también unió su trabajo sindical con el feminismo y la representación política latina. Promovió la participación de mujeres latinas en cargos públicos y apoyó a candidatos como Bill Clinton, Barack Obama y Joe Biden.
Hasta avanzada edad, continuó marchando y organizando. En 2019 fue arrestada por protestar por mejores salarios para trabajadores de cuidado en el hogar. Su activismo le valió más de 20 arrestos y enfrentamientos con autoridades, incluyendo una agresión policial en 1988 que causó graves heridas.
Reconocimientos y polémicas en su historia
Huerta recibió numerosos reconocimientos, como la Medalla Presidencial de la Libertad otorgada por Obama en 2012 y su incorporación al Salón de la Fama de Mujeres Nacional en 1993.
En 2026, reveló haber sido víctima de abuso sexual por parte de César Chávez en los años 60, un testimonio que complicó la historia del movimiento pero no disminuyó sus logros ni su liderazgo.
Reacciones y legado
Líderes como Derrick Johnson, presidente de la NAACP, y Fatima Goss Graves, de National Women’s Law Center, destacaron su legado extraordinario y la valentía con que defendió a los trabajadores y sobrevivientes.
Kendall Scudder, presidente del Partido Demócrata de Texas, subrayó que Huerta demostró que “nuestras voces importan” y que el cambio real ocurre cuando la gente se une para enfrentar injusticias.
La Fundación Dolores Huerta recordó que su trabajo transformó las posibilidades de liderazgo latino en Estados Unidos, inspirando a generaciones a ejercer su poder político.
El impacto de Dolores Huerta no solo transformó las condiciones laborales en el campo, sino que también mostró que la organización popular puede modificar instituciones aparentemente inamovibles. Su vida y obra permanecen como un llamado a la acción para quienes continúan la lucha por la justicia social.
Para más información sobre derechos laborales y sociales en Estados Unidos, se puede consultar el portal oficial del Gobierno de Estados Unidos.
Este artículo fue elaborado con base en información de Newsweek y fuentes oficiales.
Image Source: https://www.newsweek.com/dolores-huerta-labor-leader-dies-at-96-her-life-and-legacy-12630796
