Neandertal murió atravesado por una lanza hace 75,000 años y revela cómo cuidaban a sus heridos y muertos
El hallazgo en la cueva de Shanidar (Irak) muestra evidencias de cuidado social en neandertales
Un equipo internacional de arqueólogos descubrió en la cueva de Shanidar, en el norte de Irak, los restos de un neandertal que murió atravesado por una lanza hace aproximadamente 75,000 años. Este ejemplar, llamado Shanidar A, presenta señales de haber sobrevivido a una grave lesión previa, lo que indica que su grupo lo cuidó durante un tiempo antes de su muerte. El estudio aporta nuevas evidencias sobre cómo los neandertales atendían a sus enfermos y realizaban rituales funerarios, desmontando la visión tradicional que los consideraba seres primitivos y sin capacidad social compleja.
El descubrimiento en Shanidar: un neandertal y su historia de supervivencia
La cueva de Shanidar, ubicada a unos 105 kilómetros al noreste de Mosul, es un sitio arqueológico emblemático para el estudio de los neandertales. Fue allí donde el arqueólogo Ralph Solecki descubrió en el siglo XX enterramientos que evidenciaban prácticas rituales. Ahora, los restos de Shanidar A, que incluyen una mano derecha casi completa, costillas, un omóplato izquierdo y varios dientes, han sido analizados con técnicas arqueológicas, forenses y tafonómicas que revelan detalles inéditos sobre su vida y muerte.
Shanidar A tenía aproximadamente 45 años, una edad avanzada para un neandertal, y sufría de mala salud dental con sarro extenso. Presenta un orificio redondo en el omóplato izquierdo, resultado de una herida causada por un objeto punzante, probablemente una lanza. La trayectoria del daño indica que la lanza penetró desde la parte frontal, atravesando la zona del corazón, lo que sugiere que esta herida fue fatal y ocurrió cerca del momento de su muerte.
¿Accidente o ataque? La herida mortal
Nohemi Sala, investigadora del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH) y coautora del estudio, explica que la lesión es característica de un trauma perimortem, por lo que “no sabemos si lo lancearon o si fue un accidente de caza”. Sin embargo, Emma Pomeroy, osteoarqueóloga de la Universidad de Cambridge y primera autora del estudio, señala que la forma y dirección de la herida coinciden más con un ataque violento con lanza de empuje que con un accidente.
Pomeroy aclara que para apuñalar con una lanza de empuje se requiere proximidad y enfrentamiento directo, lo que hace probable que Shanidar A fuera víctima de un acto violento. “La lanza entró de adelante hacia atrás, por lo que el atacante debía estar de frente a la víctima”, señala.
Evidencia de cuidado social y ritual funerario
Antes del ataque fatal, Shanidar A sufrió otro grave percance, un fuerte golpe en la cara que fracturó uno de sus dientes incisivos. Esta lesión curó, lo que implica que fue atendido durante un tiempo, probablemente alimentado y cuidado por sus compañeros de grupo. “Se curó de esta lesión, cuidaron de él”, destaca Sala.
Tras su muerte, Shanidar A fue enterrado en la cueva de Shanidar, donde se han encontrado restos de otros neandertales con señales de ritual funerario. Graeme Barker, director de las excavaciones desde 2015, afirma que estos enterramientos son “un conjunto único en la arqueología neandertal” y evidencia de que los neandertales practicaban ritos relacionados con la muerte.
Este hallazgo es un paso más para entender la complejidad social y cultural de una especie que habitó Eurasia hace decenas de miles de años y que convivió y se cruzó con los humanos modernos. La evidencia apunta a que los neandertales tenían una vida social mucho más rica y empática de lo que se pensaba.
Este descubrimiento se suma a otros estudios que han ido revalorizando a los neandertales, quienes fueron capaces de encender fuego, tener una dieta variada y mantener relaciones sexuales con humanos modernos. Para conocer más sobre la evolución humana y los primeros homínidos, puede consultarse la información ofrecida por el Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH).
