Indígenas colombianos rechazan plan gubernamental para regular sus guardias ancestrales
Comunidades indígenas del suroeste colombiano denuncian riesgo y vigilancia estatal
Cientos de guardias indígenas del suroeste de Colombia, reunidos en Caloto, Cauca, rechazaron un plan del gobierno del presidente Abelardo de la Espriella que busca regular y controlar sus cuerpos de defensa ancestral. Estas comunidades consideran que la iniciativa representa una agresión política y un riesgo para la autonomía y seguridad de sus pueblos, en un contexto de violencia y disputa por territorios con grupos ilegales dedicados al narcotráfico y la minería ilegal.
Defensa territorial y conflicto armado
Las guardias indígenas, conocidas como “guerreros milenarios”, protegen desde hace décadas sus territorios sin armas de fuego, enfrentándose a grupos armados ilegales que buscan lucrar con recursos naturales en páramos, selvas y montañas. Su labor incluye rescatar secuestrados, evitar reclutamiento de menores y proteger los bosques de la deforestación.
Jorge Sánchez, miembro del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), afirmó a la AFP que “la guardia está en riesgo, porque nuestro territorio está en riesgo y porque la vida está en riesgo”. El CRIC alertó que el sistema de información propuesto por el gobierno, que recopilaría datos sobre integrantes y zonas de operación, podría ser usado para vigilancia, estigmatización y judicialización.
Ejemplos de acciones de las guardias
En febrero pasado, las guardias rescataron a Aida Quilcué, líder indígena y excandidata vicepresidencial, tras un secuestro breve en el Cauca. También fueron clave en el rescate de cuatro niños desaparecidos por 40 días tras un accidente aéreo en la selva amazónica en 2023.
Tensiones políticas y movilizaciones
El presidente De la Espriella, representante de un gobierno de derecha, promueve proyectos como la minería y el fracking, rechazados por indígenas y afrocolombianos debido a su impacto ambiental. Durante una cumbre indígena, el mandatario calificó la resistencia de estas comunidades como “palos en la rueda para el desarrollo de Colombia” y aseguró que su gobierno no se dejará intimidar por protestas.
Por su parte, Edwin Capaz Lectamo, del CRIC, expresó que existen “dos visiones opuestas de país: una que valora el territorio, la vida y la espiritualidad; y otra que lo ve como un negocio”.
El 14 de octubre, cerca de 6,000 indígenas de diferentes regiones participaron en la primera marcha nacional contra el plan gubernamental. A pesar de las tensiones, las comunidades se declararon abiertas al diálogo.
Contexto demográfico y social
Los pueblos indígenas representan más del 4% de la población colombiana. En Cauca residen aproximadamente 350,000 indígenas, mayoritariamente del pueblo nasa, seguidos por yanacona, misak y kokonuko, según datos del CRIC de 2018.
La situación de estas comunidades cobra relevancia en un país con más de cinco décadas de conflicto armado, donde al menos 120 indígenas han sido asesinados en los últimos diez años. Su papel en la defensa territorial es fundamental para la protección de sus derechos y la conservación ambiental.
Para más información sobre la situación de los pueblos indígenas en Colombia, puede consultarse la página oficial del Consejo Regional Indígena del Cauca y fuentes como la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Este conflicto refleja las tensiones entre las políticas estatales y las demandas ancestrales de autonomía y protección territorial de los pueblos indígenas colombianos. La situación sigue siendo un desafío para la paz y la justicia social en la región.
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